Naciones Unidas en Colombia apoya la formulación de soluciones duraderas para la población desplazada por el conflicto, junto al Gobierno nacional y el Fondo de Soluciones para los Desplazamientos Internos (IDSF, por sus siglas en inglés). De esta forma se avanza en políticas públicas y en la planificación urbana sostenible, destinada a restituir derechos e integrar a las víctimas.
Actualizado. 29 de septiembre de 2025
Estado: En curso.
A finales de 2022, más de 71 millones de personas estaban desplazadas internamente en 110 países, con 62,5 millones debido a conflictos y 8,7 millones a desastres naturales. Ante esta crisis, el secretario general de la ONU estableció un Panel de Alto Nivel sobre Desplazamiento Interno y desarrolló una Agenda de Acción para encontrar soluciones duraderas, prevenir nuevas crisis y asegurar la protección y asistencia a las personas desplazadas.
En respuesta, se creó el Fondo para Soluciones al Desplazamiento Interno (IDSF, por sus siglas en inglés) para abordar la vulnerabilidad persistente de quienes, aun después de migrar, no logran integrarse plenamente en sus comunidades de acogida. Este fondo promueve la creación de soluciones duraderas, centrándose en la integración efectiva, el acceso a servicios fundamentales y condiciones de vida dignas, dentro de un marco de planificación urbana sostenible.
Desde el IDSF, ONU-Habitat, en un trabajo conjunto con ACNUR, OIM y PNUD, acompaña al Gobierno de Colombia brindando asistencia técnica en la formulación de una política pública para soluciones duraderas al desplazamiento forzado. El apoyo se estructura en cuatro componentes: diseñar e implementar una estrategia nacional, crear un modelo operativo para la coordinación entre niveles de gobierno, mejorar la recopilación de datos y apoyar el costeo y financiamiento de las soluciones.
Con un enfoque territorial que reconoce las particularidades poblacionales y geográficas, se busca garantizar que las personas desplazadas alcancen soluciones duraderas y ejerzan plenamente sus derechos. En Colombia, esta tarea es urgente: 8,9 millones de personas están registradas como desplazadas internas, de las cuales cerca de 7 millones requieren atención o reparación; el 96 % vive en pobreza, el 86 % carece de vivienda adecuada y más del 80 % trabaja en condiciones de informalidad. El objetivo es transformar los proyectos de vida de la población desplazada, promoviendo su inclusión social y económica y garantizando oportunidades sostenibles para su integración en comunidades receptoras o de retorno.
En su primera fase, el IDSF se consolidó como una plataforma de articulación y acción conjunta, haciendo un llamado a sumar esfuerzos en favor de las más de 7 millones de personas que requieren asistencia y reparación. Las intervenciones ofrecen respuestas en educación, medios de vida, legalización de asentamientos y mejoramiento integral de barrios y territorios afectados por el desplazamiento forzado. Uno de los principales resultados fue la formulación del borrador del documento CONPES de soluciones duraderas, una política pública construida de manera participativa que define acciones concretas en vivienda, generación de ingresos, tierras y cohesión social. Esta política priorizará 275 municipios y se espera que en los próximos diez años beneficie a más de 5 millones de personas desplazadas y a sus comunidades de acogida.

Encuentro entre agencias de ONU Colombia y Gobierno nacional para la construcción el documento CONPES de Soluciones Duraderas.
El IDSF también impulsó la creación de un modelo de coordinación entre el nivel nacional y territorial, con intervenciones focalizadas en siete territorios urbanos y rurales: Cali, Medellín, Bogotá, Buenaventura, Quibdó, Tumaco y Florencia. En cada uno se estructuraron estrategias para mejorar las condiciones de vida de más de 13.000 hogares desplazados en situación de alta vulnerabilidad. Otro avance clave es el desarrollo de herramientas innovadoras para medir el progreso hacia soluciones duraderas, fortaleciendo la capacidad del Estado para evaluar la situación de los hogares registrados en el Registro Único de Víctimas y avanzar con criterios objetivos hacia el cierre de brechas y la focalización efectiva de las políticas públicas.

Encuentro entre agencias de ONU Colombia y Gobierno nacional para la construcción el documento CONPES de Soluciones Duraderas.
Como parte de este trabajo, ONU-Habitat también lideró intervenciones de urbanismo táctico en Tumaco, Quibdó y Florencia, recuperando espacios comunitarios como canchas deportivas, salones comunales y entornos escolares. Estas acciones, desarrolladas junto a las comunidades y aliados locales, mejoraron la infraestructura, el mobiliario y la iluminación, fortaleciendo la cohesión social, el sentido de pertenencia y la integración de las personas desplazadas en sus barrios.
De manera paralela, se diseñó un modelo de financiamiento que actualiza el presupuesto nacional, mejora la eficiencia del gasto público e identifica nuevas fuentes de recursos para garantizar la sostenibilidad de las políticas de atención a víctimas.
La colaboración entre gobiernos, agencias internacionales y comunidades demuestra que el verdadero cambio radica en la integración, la dignidad y el respeto por los derechos de quienes han sido forzados a dejar atrás su hogar. Con el documento CONPES y los modelos desarrollados, el IDSF deja una hoja de ruta clara para avanzar hacia una política nacional de soluciones duraderas que supere el asistencialismo, trascienda los ciclos de gobierno y reconozca a las personas desplazadas como protagonistas de su propio futuro. Este esfuerzo colectivo sienta las bases para un país más equitativo, donde nadie quede atrás.