Jóvenes por el Eje Cafetero es una convocatoria orientada a apoyar iniciativas de recuperación y reconstrucción lideradas por jóvenes, promoviendo acciones de mejora, adecuación y embellecimiento de equipamientos sociales, espacios públicos y otras iniciativas de beneficio comunitario en respuesta a los impactos ocasionados por el terremoto ocurrido en Colombia en agosto de 2026.
Jóvenes por el Eje Cafetero
Juntos nos reconstruimos mejor
Iniciativas de recuperación y reconstrucción lideradas por jóvenes.
La convocatoria busca apoyar la identificación y priorización de las necesidades manifestadas por jóvenes de los Consejos Municipales de Juventud del Eje Cafetero, así como la definición e implementación de acciones orientadas a la mejora, adecuación o embellecimiento de equipamientos sociales, espacios públicos u otras iniciativas de beneficio comunitario.
Estas acciones deberán responder a los impactos ocasionados por el terremoto ocurrido en Colombia en agosto de 2026 y contribuir a los procesos de recuperación y reconstrucción de las comunidades.
Podrán presentar propuestas las siguientes personas jurídicas:
Fecha límite de postulación:
13 de octubre de 2026
Plazo para presentar la propuesta: 15 días.
Las organizaciones participantes deberán hacer parte de una etapa inicial de fortalecimiento de capacidades compuesta por tres sesiones virtuales lideradas por ONU-Habitat.
La participación en estas sesiones será obligatoria y abordará los siguientes temas:
La propuesta técnica deberá incluir:
Las propuestas que incluyan fotografías o videos de la situación actual serán consideradas con valor agregado durante el proceso de evaluación.
Los proyectos seleccionados deberán contemplar la entrega de al menos dos informes: un plan de trabajo y reporte de la situación inicial y un reporte final de entrega.
| Criterio | Puntaje |
|---|---|
| La propuesta técnica debe tener un alto impacto comunitario. | 40 puntos |
| La propuesta técnica debe ser liderada por jóvenes. | 20 puntos |
| La propuesta técnica debe implicar reconstrucción, mejora o embellecimiento postsismo. | 20 puntos |
| La propuesta debe estar alineada con la Nueva Agenda Urbana, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Plan Estratégico de ONU-Habitat 2026-2029. | 10 puntos |
| La propuesta debe incorporar un componente claro de participación comunitaria. | 10 puntos |
| Total | 100 puntos |
Todos los documentos deberán enviarse dentro del plazo establecido al siguiente correo electrónico:
Correo electrónico:
La propuesta deberá estar dirigida al Equipo de Países Andinos de ONU-Habitat.
En el asunto del correo deberá incluirse el siguiente texto, tal como se establece en la convocatoria:
Jóvenes por el Eje Cafetero: convocatoria para iniciativas de recuperación y reconstrucción lideradas por jóvenes
Fecha límite para la presentación de propuestas:
13 de octubre de 2026 a las 17:00 EST.
ONU-Habitat invita a organizaciones interesadas a presentar expresiones de interés para el diseño participativo y la construcción de tres espacios comunitarios multifuncionales destinados a fortalecer la economía circular y popular en los barrios Iberia, Obrero y Unión Victoria, ubicados en la Comuna 5 de San Andrés de Tumaco, Colombia.
La convocatoria busca establecer un Acuerdo de Cooperación con un socio implementador que acompañe a las comunidades en la transformación de sus entornos, mediante la creación de espacios que integren educación ambiental, aprovechamiento de residuos y oportunidades para el fortalecimiento de las economías locales.
La intervención forma parte del proyecto Conexión Pazífico Sostenible, financiado a través del mecanismo de los Fondos Fiduciarios de Asociados Múltiples (MPTF), y se enmarca en la implementación territorial del CONPES 4180 sobre Soluciones Duraderas y el Programa Conjunto del Fondo de Soluciones al Desplazamiento Interno (IDSF).
En la Comuna 5 de Tumaco, las organizaciones de reciclaje lideradas por mujeres desempeñan un papel importante en el aprovechamiento de materiales, la gestión de residuos y la generación de oportunidades económicas para sus comunidades.
Sin embargo, el territorio enfrenta desafíos relacionados con el acceso a medios de vida sostenibles y el manejo adecuado de los residuos sólidos. De acuerdo con la información que sustenta la convocatoria, más del 91 % de la población del área de intervención carece de condiciones mínimas para la generación de ingresos, mientras que la gestión inadecuada de residuos constituye un factor crítico de impacto ambiental y preocupación para la salud pública.
Frente a esta realidad, ONU-Habitat propone desarrollar tres espacios comunitarios que permitan fortalecer las capacidades locales, mejorar las condiciones para el aprovechamiento de materiales reciclables y promover nuevas oportunidades para la economía circular y popular.
Los espacios se conciben como infraestructura ligera que complementará los equipamientos comunitarios existentes, en lugar de construir instalaciones independientes. Este enfoque busca aprovechar las capacidades del territorio y facilitar que las comunidades participen activamente en su diseño, uso y cuidado.
La intervención contempla el diseño participativo y la construcción de tres espacios comunitarios multifuncionales en los siguientes barrios de la Comuna 5:
Cada espacio integrará tres funciones priorizadas por las organizaciones de reciclaje lideradas por mujeres:
Más allá de la construcción física, la iniciativa busca que estos espacios respondan a las necesidades de las comunidades y cuenten con acuerdos para su uso, cuidado y apropiación a largo plazo.
La participación comunitaria constituye un componente central de la convocatoria. Los tres lugares de intervención fueron seleccionados por ONU-Habitat entre julio y septiembre de 2026 mediante un proceso de priorización participativa, una evaluación ponderada de posibles localizaciones y visitas de campo.
El análisis también consideró las nueve Salvaguardas Ambientales y Sociales de ONU-Habitat, con el propósito de identificar condiciones relevantes para el desarrollo de las intervenciones.
El socio implementador seleccionado recibirá este análisis como punto de partida y tendrá la responsabilidad de adelantar el diseño colaborativo con las comunidades, desarrollar los diseños técnicos, gestionar los permisos ambientales correspondientes y establecer acuerdos comunitarios de uso y cuidado de los espacios.
Asimismo, la construcción deberá incorporar mano de obra local remunerada, priorizando la participación de mujeres y jóvenes, de manera que el proceso de transformación de los espacios también contribuya a generar oportunidades económicas para la población del territorio.
La convocatoria contempla una ejecución de cuatro meses, durante los cuales el socio implementador deberá desarrollar cuatro productos principales:
Todos los documentos deberán enviarse dentro del plazo establecido al siguiente correo electrónico:
Correo electrónico:
La propuesta deberá estar dirigida al Equipo de Países Andinos de ONU-Habitat.
En el asunto del correo deberá incluirse el siguiente texto, tal como se establece en la convocatoria:
Convocatoria para el diseño participativo y la construcción de tres espacios comunitarios multifuncionales
Fecha límite para la presentación de propuestas:
9 de octubre de 2026 a las 17:00 EST.
ONU-Habitat y autoridades de Tarija ponen en marcha el Steering Committee de RISE UP para fortalecer el análisis de vulnerabilidades y avanzar hacia acciones concretas de resiliencia climática.
Las ciudades enfrentan desafíos cada vez más interconectados. Los efectos del cambio climático se superponen con procesos de crecimiento urbano, desigualdades territoriales, presión sobre los ecosistemas y pérdida de biodiversidad, generando impactos que no pueden ser abordados de manera aislada. Frente a este escenario, contar con información territorial que permita comprender dónde se concentran y cómo se relacionan estas vulnerabilidades es fundamental para orientar mejor las decisiones y las inversiones públicas.
En este contexto se desarrolla en Tarija el proyecto RISE UP – Resilient Settlements for the Urban Poor, iniciativa insignia de ONU-Habitat que busca fortalecer la resiliencia climática de comunidades urbanas vulnerables y contribuir a transformar el conocimiento sobre los riesgos en acciones concretas y proyectos con potencial de financiamiento. El programa combina asistencia técnica, fortalecimiento de capacidades, planificación participativa y movilización de recursos para impulsar respuestas locales frente al cambio climático.
Como parte de este proceso, ONU-Habitat y las autoridades locales sostuvieron una primera reunión de coordinación, en la que presentamos los alcances y la metodología del proyecto ante el Gobierno Autónomo Municipal de Tarija, encabezado por el Alcalde Johnny Torres Terzo junto a directores y secretarios municipales. Esta instancia será fundamental para acompañar y orientar estratégicamente el proceso, facilitar la coordinación interinstitucional y contribuir a la definición y validación de sus principales hitos.
Una de las reflexiones que surgió durante este primer espacio fue el desafío de identificar dónde es más prioritario actuar en una ciudad en la que distintas zonas enfrentan algún tipo de carencia o vulnerabilidad. En este sentido, el Alcalde de Tarija, el señor Johnny Torres Terzo destacó el valor de contar con una metodología que permita analizar estas condiciones de manera objetiva, superponer distintas dimensiones de vulnerabilidad e identificar aquellos territorios donde la combinación de factores genera mayores niveles de riesgo.
El intercambio también permitió poner sobre la mesa algunas de las preocupaciones estratégicas del Gobierno Municipal, entre ellas, la recuperación y consolidación de los bordes del río Guadalquivir y las quebradas, el saneamiento y el fortalecimiento de las áreas verdes. Si bien las zonas y acciones prioritarias se definirán progresivamente a partir del MVA y del diálogo con los actores locales, conocer desde el inicio estas preocupaciones aporta un punto de partida valioso para el proceso y permitirá contrastar las prioridades de la gestión local con la evidencia que arroje el análisis multicapa.
Uno de los principales componentes técnicos de RISE UP en Tarija será la aplicación del Multilayered Vulnerability Assessment (MVA) o Evaluación de Vulnerabilidad Multicapa. Desarrollada por ONU-Habitat, la metodología permite analizar de manera integrada tres dimensiones que habitualmente se estudian por separado: los riesgos asociados al cambio climático, las dinámicas y características urbanas, y la biodiversidad y los ecosistemas. Su propósito es identificar los llamados hotspots de vulnerabilidad: territorios donde diferentes factores de riesgo y vulnerabilidad se superponen y pueden generar impactos acumulativos.
Particularmente, la metodología permite pasar de una mirada general sobre la vulnerabilidad de una ciudad a una lectura progresivamente más territorial: del municipio a distritos, barrios o asentamientos y, finalmente, a zonas críticas específicas. Esta mayor resolución puede ayudar a responder preguntas esenciales para la gestión urbana: ¿qué zonas deberían priorizarse?, ¿dónde resulta más urgente concentrar inversiones?, ¿qué territorios requieren un análisis más profundo y qué tipo de acciones podrían generar mayores beneficios?
El MVA es, entonces, un medio y no un fin. Sus resultados se usarán como base para la construcción del Urban Resilience Action Plan (URAP) o Plan de Acción de Resiliencia Urbana de Tarija, orientado a traducir la evidencia territorial en prioridades, acciones y oportunidades de inversión.
RISE UP buscará construir sobre los estudios e información existentes en el Gobierno Autónomo Municipal de Tarija, aprovechando e integrando los insumos disponibles dentro del enfoque multicapa del MVA, con el propósito de profundizar los análisis existentes y fortalecer su utilidad para la toma de decisiones territoriales. En este marco, durante el encuentro el Gobierno Municipal manifestó su disposición para facilitar y fortalecer la coordinación entre sus áreas técnicas para apoyar el desarrollo del MVA.
Esta conexión entre diagnóstico, planificación y financiamiento es uno de los elementos centrales de RISE UP. La experiencia del programa muestra cómo los análisis de vulnerabilidad pueden convertirse en planes con acciones priorizadas y, posteriormente, en proyectos susceptibles de ser presentados ante entidades nacionales e internacionales de cooperación y financiamiento climático.
Con la puesta en marcha del Steering Committee, ONU-Habitat y las autoridades municipales y departamentales de Tarija dan un paso inicial para convertir la información sobre vulnerabilidad en una hoja de ruta para la acción: una planificación capaz de identificar dónde están los principales desafíos, priorizar respuestas y sentar las bases para movilizar recursos que contribuyan a construir una ciudad más resiliente e inclusiva.
ONU-Habitat y Asocapitales reunieron a expertos y representantes de distintos países para compartir aprendizajes y herramientas que contribuyan a orientar los procesos de recuperación y reconstrucción tras un sismo.
En un momento clave para la recuperación de las ciudades afectadas por el terremoto ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto, ONU-Habitat y la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) realizaron el webinar “Ciudades que se reconstruyen: experiencias y aprendizajes para la recuperación después de un sismo”, un espacio de intercambio dirigido a equipos técnicos de las alcaldías, agencias de Naciones Unidas y aliados locales.
El encuentro, realizado en el marco del proyecto Soluciones Locales para la Reducción de Riesgos de Desastres en América Latina y el Caribe, con el apoyo de la Cooperación Suiza (COSUDE), buscó acercar a los gobiernos locales experiencias internacionales y aprendizajes que puedan contribuir a la toma de decisiones durante las distintas etapas de la recuperación y reconstrucción.
La jornada contó con perspectivas de expertos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) y ONU-Habitat, así como con experiencias de recuperación y reconstrucción de Siria, Gaziantep (Turquía), Chile y México, que permitieron abordar temas relacionados con planificación, coordinación institucional, gestión del territorio, participación comunitaria y recuperación urbana.
Uno de los mensajes centrales del encuentro fue la necesidad de pensar la recuperación desde los primeros momentos de la emergencia y entender la reconstrucción como una oportunidad para reducir vulnerabilidades preexistentes y evitar reconstruir el riesgo.
“La recuperación posterior a un terremoto es una oportunidad única para transformar vulnerabilidades en capacidades”.
— Elkin Velásquez, Director Regional de ONU-Habitat para América Latina y el Caribe.
Las diferentes experiencias coincidieron en que no existen modelos que puedan trasladarse de manera automática de una ciudad a otra. El valor del intercambio está en identificar decisiones, instrumentos y aprendizajes que puedan adaptarse a las condiciones institucionales, sociales y territoriales de cada contexto.
Entre los principales aprendizajes se destacó la importancia de contar con sistemas claros de gobernanza y coordinación; prepararse para la recuperación antes de que ocurra un desastre; disponer de información confiable sobre los daños; integrar la resiliencia en la planificación urbana; establecer mecanismos de financiamiento y marcos normativos; y garantizar la participación de las comunidades en las decisiones sobre su territorio.
La experiencia de Chile sintetizó este enfoque alrededor de cuatro decisiones: construir una imagen común del daño, proteger aquello que debe seguir funcionando, reconstruir con la comunidad y aprovechar la recuperación para reducir el riesgo futuro. En el caso de México, el proceso posterior al terremoto de 2017 mostró también la relevancia de disponer de instrumentos únicos de evaluación de daños, marcos jurídicos sólidos y mecanismos diferenciados para rehabilitación, reconstrucción y reubicación de viviendas.
Las experiencias de Siria y Gaziantep reforzaron, por su parte, la importancia de la planificación basada en evidencia, la coordinación territorial, la participación comunitaria y la preparación previa. En Siria se destacó el uso de perfiles urbanos y metodologías estandarizadas de evaluación para orientar decisiones de recuperación, mientras que Gaziantep compartió el valor de haber desarrollado simulaciones y un plan maestro frente a terremotos antes de enfrentar la emergencia.
En conjunto, las intervenciones evidenciaron que la reconstrucción no se limita a recuperar viviendas o infraestructura. Requiere articular la gestión del suelo, los servicios básicos, la movilidad, la gestión ambiental, la reducción del riesgo y el fortalecimiento de las capacidades institucionales y comunitarias.
Otro de los temas destacados durante el encuentro fue la gestión de los escombros. Como se señaló durante el webinar, esta no debe entenderse únicamente como una actividad de limpieza: constituye una decisión estratégica dentro del proceso de recuperación, debido a sus efectos sobre la seguridad, la salud pública, la movilidad, el medio ambiente y la posibilidad de recuperar y aprovechar materiales.
En este contexto, ONU-Habitat y Asocapitales pusieron a disposición la Guía para la gestión de escombros en caso de sismo, una herramienta práctica dirigida a los equipos técnicos municipales para orientar las decisiones iniciales y conectarlas con una visión más amplia de recuperación urbana y resiliencia.
La guía propone una ruta de actuación que comienza durante las primeras horas y días posteriores al desastre. Entre sus prioridades se encuentran despejar accesos críticos, proteger a la población, separar residuos peligrosos, habilitar sitios temporales de acopio y organizar la logística necesaria para la gestión de los materiales, sin interferir con las labores de búsqueda y rescate.
Posteriormente, durante la fase de recuperación, la gestión pasa de una lógica centrada en despejar vías hacia una gestión integral de los escombros que contribuya a la reconstrucción, reduzca impactos ambientales y permita aprovechar materiales cuando sea técnica, sanitaria y ambientalmente viable.
Consulta los documentos:
Guía didáctica para equipos técnicos municipales
Como complemento a la guía, se encuentran disponibles otros recursos que recogen aprendizajes y herramientas desarrollados a partir de procesos de recuperación posteriores a terremotos:
PROCAMM – Promoting Earthquake-Resistant Construction with Natural Materials in Morocco: experiencia desarrollada a partir del terremoto de Marruecos de 2023 que explora soluciones de construcción sismorresistente con materiales naturales, combinando formación práctica, investigación y transferencia de conocimiento.
Guide pratique: Normes, plans-types et recommandations pour la construction d’écoles en Haïti: guía desarrollada a partir de la experiencia de reconstrucción posterior al terremoto de Haití de 2010, con normas, recomendaciones y herramientas para la construcción de infraestructura educativa más segura.
Estos recursos buscan contribuir a que las experiencias acumuladas después de distintos desastres puedan convertirse en conocimiento útil para las ciudades que hoy enfrentan el desafío de recuperarse, reconstruirse y fortalecer su resiliencia.
Consulta y descarga las presentaciones compartidas por los panelistas durante el webinar “Ciudades que se reconstruyen: experiencias y aprendizajes para la recuperación después de un sismo”.
ONU-Habitat invita a instituciones académicas y organizaciones de educación superior calificadas a presentar propuestas para el diseño e implementación del Programa Regional para el Fortalecimiento de Capacidades Técnicas en Resiliencia Urbana y Reducción del Riesgo de Desastres, en el marco del proyecto Soluciones Locales para la Reducción del Riesgo de Desastres.
El socio implementador seleccionado trabajará junto con ONU-Habitat en el desarrollo e implementación de un programa regional de aprendizaje virtual orientado a fortalecer capacidades técnicas e institucionales, promover el intercambio regional de conocimientos y fomentar la colaboración entre actores de ocho países de América Latina y el Caribe.
| Convocatoria | Programa Regional para el Fortalecimiento de Capacidades Técnicas en Resiliencia Urbana y Reducción del Riesgo de Desastres |
| Tipo | Convocatoria de propuestas – Socio Implementador |
| Monto de la subvención | USD 50.000 |
| Países | Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Honduras y Perú |
| Duración estimada | Dos años, con cohortes previstas para 2027 y 2028 |
| Modalidad | Virtual |
| Idioma | Español |
| Fecha límite | 13 de Octubre de 2026 – 17:00 EST |
El proyecto Soluciones Locales para la Reducción del Riesgo de Desastres busca fortalecer la resiliencia urbana mediante el apoyo a gobiernos nacionales y locales en el desarrollo de enfoques integrados, inclusivos e informados por el riesgo para la reducción del riesgo de desastres.
El proyecto se desarrolla en ocho países de América Latina y el Caribe: Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Honduras y Perú. A través de asistencia técnica, generación de conocimiento, fortalecimiento institucional y acciones demostrativas, promueve la gobernanza colaborativa, la toma de decisiones basada en evidencia y la integración de la reducción del riesgo de desastres en los procesos de planificación y desarrollo urbano.
Esta convocatoria tiene como propósito identificar y seleccionar una institución académica u organización de educación superior con experiencia para diseñar e implementar un Programa Regional de Desarrollo de Capacidades.
Mediante un Acuerdo de Cooperación con ONU-Habitat, el Socio Implementador seleccionado desarrollará e impartirá un programa de aprendizaje virtual que contribuya a la implementación del proyecto mediante el fortalecimiento de capacidades técnicas e institucionales, el intercambio regional de conocimientos y la colaboración entre actores de los ocho países participantes.
Diseñar e implementar un Programa Regional de Desarrollo de Capacidades Técnicas, mediante una modalidad de aprendizaje virtual, dirigido a funcionarios públicos, profesionales, líderes de organizaciones comunitarias y otros actores estratégicos que trabajan en áreas como:
El programa deberá promover el intercambio de conocimientos, el aprendizaje colaborativo y la cocreación de conocimiento entre los participantes, garantizando la representación de experiencias de los ocho países que forman parte del proyecto.
El Socio Implementador proporcionará liderazgo académico, técnico y metodológico para el diseño, desarrollo e implementación del Programa Regional de Desarrollo de Capacidades. Entre sus principales responsabilidades estarán:
Al tratarse de un programa regional, el Socio Implementador deberá demostrar capacidad para gestionar procesos de aprendizaje multiculturales y multidisciplinarios, facilitando la interacción entre participantes de diferentes países, sectores y niveles de gobierno.
El programa deberá capacitar al menos a 80 municipios de América Latina y el Caribe, correspondientes aproximadamente a 240 funcionarios técnicos municipales.
La duración estimada del programa es de dos años, con dos cohortes propuestas:
La metodología propuesta deberá ser consistente con los estándares de educación superior y educación continua, combinando enfoques de aprendizaje virtual con metodologías participativas y colaborativas.
El programa se desarrollará en español.
La metodología deberá contemplar, entre otros aspectos:
Las organizaciones interesadas deberán demostrar capacidad legal, técnica, financiera y administrativa adecuada para implementar las actividades propuestas.
La evaluación de las propuestas considerará los siguientes componentes:
Las organizaciones interesadas deberán consultar el documento completo de la convocatoria para conocer en detalle los criterios de elegibilidad, documentación requerida, requisitos técnicos y criterios de evaluación.
Todos los documentos deberán enviarse dentro del plazo establecido al siguiente correo electrónico:
Correo electrónico:
La propuesta deberá estar dirigida al Equipo de Países Andinos de ONU-Habitat.
En el asunto del correo deberá incluirse el siguiente texto, tal como se establece en la convocatoria:
Regional Programme for Strengthening Technical Capacity in Urban Resilience and Disaster Risk Reduction: proposal for IP consideration
Fecha límite para la presentación de propuestas:
13 de octubre de 2026 a las 17:00 EST.